domingo, 25 de abril de 2010

No todo estaba ya inventado en la literatura


Por: PAULA ARENAS. FUENTE: 20minutos.com 06.04.2010

Excepcional en todos los sentidos. Ésa es la sensación que nos queda tras compartir una buena charla con Enrique Vila-Matas por su última novela, Dublinesca (Seix Barral). Desde su llegada a la cafetería donde hemos quedado se le nota la reticencia (o quizá disfrazada timidez) a que le pregunten.

Probablemente tenga razón, demasiadas veces preguntamos lo mismo y otras tantas hacemos preguntas tan incómodas como la que él me responde sin que se la haya formulado: "No me preguntes por qué he escrito esta obra, porque no lo sé. Igual que tampoco sé por qué soy escritor".

El fin de una era

Tal vez deberíamos ser más originales, aunque sólo fuera en casos como éste, en el que el autor ha escrito una novela tan original como la que nos ha llevado a esta cita: un editor, que cree que es el último editor literario de la historia, está convencido de que asistimos al final de la era Gutenberg.

"Yo creo que debe haber una continuidad entre las eras", responde el autor de Bartleby y compañía a la cuestión: ¿triunfará lo digital? "No comparto que haya un salto fuerte, no lo ha habido. Hay una continuidad. Yo mismo la he vivido: hace diez años me negaba a usar un ordenador y ahora soy un fanático. Tengo hasta web".

Respecto a si morirán los libros como objeto... "Eso nadie lo sabe. Y si pasara, sería muy a largo plazo. Yo mismo, ante la abundancia de libros, pienso que estaría bien tenerlos sintetizados en alguna parte. Sin embargo, si lleváramos 300 años de era digital y alguien inventara el libro, sería sin duda el gran invento".

El que el personaje principal sea un editor es tan infrecuente como que no hay obras conocidas protagonizadas por tales figuras. Lo habitual es que sean escritores quienes las protagonicen. "No lo he hecho intencionadamente. Pero es cierto que en un primer borrador el personaje era un escritor".

No le hago pasar por las preguntas ¿qué tiene la novela de usted? o ¿qué hay suyo en el protagonista? Él mismo, antes de cometer tal temeridad, lo dice: "No hay tanta distancia entre ficción y realidad. Es el punto de vista lo que hace que algo sea distinto. Por eso se dice que soy un escritor auténtico, porque en cierta forma lo que cuento es auténtico".

Escribir sin sufrimiento

"Prefiero pasarlo bien escribiendo". No es Vila-Matas de esa clase de escritores cuya obra está hecha a base de sufrimiento. "De hecho, en los últimos años si empiezo a complicarme, lo dejo. No sigo esforzándome si algo no me sale". Tal vez sea cuestión de experiencia. Son ya muchos años de oficio como para no saberlo: "A veces uno decide que algo es buenísimo y otros días lo destrozaría".

sábado, 27 de marzo de 2010

Cuentos cortos de JESÚS PÉREZ SOTO


(Los siguientes textos pertenecen al libro "Historias con sapos y otras extrañezas", inédito)

Un final triste

Cuando la princesa besó al sapo, todos esperaban que lo convirtiera en
príncipe, pero fue ella la que poco a poco, cambió el color ambarino de su piel por un verde platanero, hasta quedar convertida en una común y asustadiza rana. Claro que el sapo también se asombró, había esperando el momento preciso del besó, con tanta ansiedad y con tan buen talante, que no hizo más que retroceder como si aquello hubiese sido una pesadilla.
La rana al verse rechazada, se sumergió en el bosque dejando a su paso, su corazón hecho lágrimas. Del sapo ni se diga. Así termina esta historia con aires de cuento de Hada, porque ya está bueno de finales felices, cuando todos sabemos que en estos tiempos, las cosas han cambiado.


Un final feliz

El sapo y la rana volvieron a encontrarse en el bosque. Ella había dejado de llorar, él también. Él había aceptado finalmente su condición de sapo, ella de rana. Ella le preguntó cómo le iba, él hizo lo mismo. Él la invitó a pasear por el bosque y ella por supuesto aceptó. Así se inicia una nueva face en sus vidas. Hablaron de temas reales: la economía de las frutas, la inflación de la contaminación, la crisis de los suelos, de todo menos de cuentos de Hada. Finalmente comprendieron que los hechizos de brujas no eran para ellos. Ahora viven en el pantano y para asegurar el amor, pusieron un aviso en la entrada: “PROHIBIDO EL PASO A PRÍNCIPES Y PRINCESAS”.