sábado, 12 de febrero de 2011

Poemas de Luís Rafael Piña

Nota: Luis Rafael Piña (Barquisimeto, 1958), llegó a Guanare para una Feria de Arte, invitado por el Ateneo, quedándose prendado del ambiente cultural portugueseño; desde entonces combina sus dotes de artesano con la escritura, siendo un referente de la nueva poesía urbana-existencial. Publicó, recientemente (2010), su primer poemario “Laberintos Rotos”, editado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Los textos que se reproducen son inéditos y pertenecen a su próximo proyecto escritural que aún no tiene nombre definido, aunque sí versos encantados…



OCUPADO

Ocupado siempre vivo;
en la calle cine trabajo;
ocupado vives,
ocupado piensas
sólo de estar ocupado,
sólo de sentir de la ocupación
de la vida vives;
suéltame pensamiento…
déjame no me atormentes,
déjame vivir sin sentirme
ocupado,
más allá de los sentidos…
sé,
aunque no lo sientas,
estarás ocupado,
siempre en libertad
ocupado.

AMO SOBRE TODAS LAS COSAS

Amo sin saber quien me ama;
Amo con toda la pasión del amor;
Amo cuando ríes, llorás, hablas
y además amo;
amo mi vida
y sin ella no puedo amar;
amo aquel que ama
y el que no ama también;
amo de amor
y dueño del que no sabe amar.
Amo sin tener la menor idea de amar
y sin saber amar
viviré en el amor
de ser amado sin amor.
Amo a quien le dí mi amor
y no supo amar;
amo sobre todas las cosas
el amor que sabes dar.
Amo a quien ama
sin saber que le amo
y sigo siendo el amo de mis actos
sin pedir permiso
para amar…

CÍRCULOS

Puntos que denotan círculos;
círculos jamás descritos;
escritos sin resolver.
Respuestas inesperadas;
esperanzas perdidas…
Anhelante sorpresa;
circo de la vida;
vida inconclusa;
amantes desesperados.
Conseguir la paz,
no más Guerras;
sabiduría de los sabios…
Te quiero abrazar
sin dejar rastros de mi partida.
Paz y amor.
Algún día los encontraré
círculos…

HOY

Hoy como todos los Hoy,
pienso en mañana;
hoy no haré lo que no hice ayer
ni haré mañana;
hoy no sé qué voy hacer;
pensaré en ti como todos los Hoy,
estando mi amor infinito ahí…
No sentiré menos como ayer
ni como mañana…
Es sólo hoy,
como el amor es para ti
Hoy…

jueves, 20 de enero de 2011

Cuento/ El Hechicero de la Zona Alta

Por: CARLOS MANTILLA*

Más allá del pueblo de las cruces, en la carretera vía Biscucuy, en Portuguesa, se encuentra un poblado que tiene fama, porque destila en alambique clandestino, un aguardiente más fuerte que el sonjonero, que enloquece a quien lo toma. Algunos los llaman Chirrinche Guajiro, porque dicen que la formula la trajo un indio Wayú que lo destila. Por eso en las fiestas patronales de esa zona rural, las peleas a machete por cuestiones sin importancia son increíbles. Hasta que una mañana de sol radiante, en una de esas fechas del santo Patrono, que celebran con cohetes y mucha algarabía, bajaron de la montaña sus habitantes para coronar a la reina de las fiestas. Esa tarde de la elección, hubo baile y acudieron jóvenes de remotos caseríos para conocerla. Ella estaba tan alegre, y bailaba con tantas ligerezas, que muchos no percibieron, que en realidad no era la más bella. Pero aun así su belleza pasó de boca en boca, y cada quien le agregó, algo de su propia fantasía. El Chirrinche Guajiro fue haciendo efecto en la mayoría de los asistentes, a medida que trascurría la fiesta. Hasta que uno de ellos que acaba de purgar condena en la cárcel de Guanare, se enteró que los padres de la reina que coronaban, guardaba sumas de dinero en su casa. Esa misma noche armado de ganzúa y de una linterna, entro sigilosamente en la habitación. La muchacha despertó, empezó a gritar y el hombre enloquecido por el licor la asesino. Huyó sin haber podido robar ni un alfiler, sin que nadie pudiese descubrir, hacia donde se había marchado el asesino. Los familiares de la muchacha, viendo que las autoridades no lograban encontrarlo, recurrieron a buscar ayuda en Don Antonio, un “Chaman” que ejercía la hechicería. Aunque estos actos, prohibidos por la región, existen durante mucho tiempo, como una práctica clandestina, donde previo pago por su “Trabajo” este es capaz de causar enfermedades y hasta la muerte a distancia. Antes de enterrar la muerta, el hechicero decidió sentarla en una silla, y mediante pases mágicos, manifiesta su máximo poder, cuando extrae del cadáver de la victima, tras pasarle por la nariz una botella de cocuy vacía, en la que ha encerrado su espíritu, tapándolo luego para evitar que se salga. Este acto sobrenatural, que se sintió en el ambiente, demuestra que la vida persiste de algún modo después de la muerte, donde el mundo que conocemos no es real, ni esta ahí afuera, sino que existe otro, que es terrible y mágico.
De ahí en adelante, el chaman afirmó, lo que se buscaba, es que el asesino no olvidara la victima y su recuerdo lo iría a estar atormentado constantemente hasta hacerlo pagar su crimen. Semanas después el efecto se logró, cuando el asesino, no solo se entregó a las autoridades, sino que se ahorcó en su celda, porque su conciencia no lo dejaba en paz. Mas tarde el “Chaman” Don Antonio Abandonó el Poblado, Siguiendo la tradición de los hechiceros de la zona alta. Creemos que el se esfumó, como la niebla en la noche sin luna, siempre rodeado por un halo misterioso en el tiempo y en le espacio.

*.-Licenciado en Educación/Guanare – Portuguesa.