domingo, 19 de julio de 2009

El escritor Frank McCourt nos deja a sus 78 años En 1997 recibió el Premio Pulitzer por la novela Las cenizas de Ángela


El escritor Frank McCourt, ganador de un Premio Pulitzer en 1997 por Las cenizas de Ángela (Angela's Ashes), ha fallecido este domingo a los 78 años de edad, informa el diario estadounidense The New York Times.

Según el diario Los Angeles Times , su hermano Malachy ha confirmado que el escritor ha fallecido en la clínica para enfermos terminales donde se hallaba ingresado a causa de una meningitis que contrajo hace dos semanas. Además, el autor de origen irlandés estaba siendo tratado de un melanoma, el cáncer de piel más severo.

Nacido en Nueva York en 1930, McCourt pasó una difícil infancia en Irlanda, de donde era su familia, experiencia que le sirvió de inspiración para su novela más conocida Las cenizas de Ángela, publicada en 1996, cuando el escritor tenía más de 60 años de edad y tras 30 años del ejercicio de la docencia en un colegio.

Dos años después de Las cenizas de Ángela, "un libro modesto, escrito modestamente", como lo definió McCourt, salió a la luz Lo es (Tis), que retoma la acción donde acababa su obra anterior y relata sus aventuras como inmigrante en Estados Unidos. En 2005 llegó El profesor (Teacher Man), obra en la que McCourt cuenta sus inicios en la enseñanza y los retos que suponía ser un profesor de instituto inexperto en Nueva York. Su último libro, Ángela y el niño Jesús ( Angela and the Baby Jesús), fue publicado en 2007.

Las cenizas de Ángela ha sido traducida a una treintena de idiomas y en 1999 la historia dió el salto a la gran pantalla con Alan Parker como director y Emily Watson y Robert Carlyle en los papeles principales.

miércoles, 8 de julio de 2009

POEMA Michael (Jackson)



In memoriam (1958-2009)
Por: Ramón E. Azócar A.

El sonido
de tu despedida
aun torna de melancolía
en mi espíritu…
te ausentas
por unos días,
vuelas al infinito;
tomas de los ángeles
sus voces
y haces llegar
a mis manos
tu calor;
partes de este tiempo
y su historia;
viajas caminos
anchos,
y te llevas el
inmenso nido
de la vida
un pedazo de lo
que ha sido
existir
y un recuerdo
de tu grandeza
conjugada
por el amor…
Partiste
en góndolas
doradas
en un cauce que nos
unirá en el fin…
Fuiste la voz…
el ritmo,
el sentimiento,
el propósito de
Dios…

Información académica
La Poesía lírica

La poesía lírica es una forma poética que expresa un sentimiento intenso, en donde se profunda la reflexión; lo destacado de esta forma poética es que sus expresiones son una clara manifestación de la experiencia del yo. Esta definición debe matizarse cuando se traten ciertas formas de la lírica moderna en la que, como ya ocurría con el haiku japonés, el yo se desvanece en favor de la imagen o de una escena cuya emoción se desliga de la subjetividad del poeta. La lírica griega se cantaba o recitaba con el acompañamiento de la lira; las formas líricas populares en la época clásica eran las elegías y las odas. Entre los poetas líricos de la antigua Grecia figuran Safo, Alceo y Píndaro; entre los romanos, Horacio, Ovidio y Catulo. También se encuentra poesía lírica en la India y la China antiguas.
A principios del renacimiento, el término lírica se aplica también a los versos no cantados. La lírica cantada abarca el madrigal, de origen popular, a diferencia de la canción y el soneto. El poeta italiano Petrarca se destacó por sus sonetos y por los cuatro madrigales que se incluyen en su Cancionero y son una temprana manifestación de esta forma lírica. En España sobresalen Gutierre de Cetina y Francisco de Quevedo. Otra forma lírica, la llamada lira garcilasiana, fue vehículo en la España renacentista de la oda de Horacio y admitió también desarrollos originales en fray Luis de León y san Juan de la Cruz. Los poetas líricos más importantes en Alemania, en el siglo XVIII y principios del XIX, fueron Johann Wolfgang von Goethe, Friedrich von Schiller y Heinrich Heine. En Inglaterra destacan Thomas Gray y William Collins, además de Robert Burns. Durante el periodo romántico inglés, deben mencionarse William Blake, Wordsworth, Keats y Shelley... Un ejemplo de la poesía lírica, es el siguiente extracto del poema de Francesco Petrarca Composición (CXXVI) del Cancionero:

Claras y dulces aguas
donde los bellos miembros
puso aquella a quien sólo creo señora;
gentil rama en que quiso
(con suspiros me acuerdo)
hallar para su bello flanco apoyo;
hierba y flor que el vestido
gracioso recubriera
con su angélico seno;
sereno aire sagrado
en el que Amor me hirió con bellos ojos:
escuchad juntamente
mis postreras palabras doloridas.

Si ha de ser mi destino,
y de ello cuida el cielo,
que cierre Amor mis ojos sollozando,
que el cuerpo miserable
halle gracia en vosotros,
y vuelva a su mansión desnuda el alma.
La muerte menos dura
será si así lo espero
en el dudoso paso,
que el espíritu triste
nunca podría en puerto más sereno
ni en más tranquila fosa
escapar de la carne y de los huesos.

Acaso llegue un tiempo
en que al usado sitio
torne la fiera bella y apacible,
y donde me prendiera
aquel bendito día,
vuelva la vista alegre y deseosa,
buscándome, y ¡oh pena!,
ya tierra entre las piedras
viéndome, Amor le inspire
de forma que solloce
tan dulcemente que merced me implore,
y del cielo la obtenga,
secándose los ojos con el velo.

De las ramas caía
(qué dulce en la memoria)
de flores una lluvia en su regazo;
y ella estaba sentada
humilde en tanta gloria,
por el nimbo amoroso recubierta.
Una cayó en el manto,
otra sobre las trenzas,
que oro pulido y perlas
mostrábanse aquel día;
posábase una en tierra, y otra en agua;
y alguna en leves giros
parecía decir: «Aquí Amor reina.»